viernes, 16 de enero de 2009
Rastro de Migas
miércoles, 14 de enero de 2009
Reflexiones
-Un roedor no roería robles ya que los roedores no royen robles
-Pero si un roedor pudiera roer y royera alguna cantidad de robles, ¿cuantos robles roería un roedor?
-Aunque un roedor pudiera roer robles y aunque un roedor royera robles, ¿debe un roedor roer robles?
-Un roedor debería roer robles si un roedor pudiera roer robles, siempre que el roedor royera robles.
-Oh, cállate.
Monkey Island II
viernes, 9 de enero de 2009
Día a día
Me preparo el desayuno y como a los ojos del reloj, a la espera de que marque la hora de mi ida. Intento robarle un poco de calor a la estufa y guardármelo en mis escasas carnes pero al cabo de un tiempo, sin darme cuenta, lo he perdido.
Al igual que el tiempo de desayunar, pues en un intento de calentar las manos, el desayuno ya estaba frío y prácticamente entero. Lo reservo para otro momento al amparo de la bombilla que alumbra el frigorífico como cualquier funcionario encumbra su trabajo: cuando le ven.
Bajo las escaleras al compás rítmico de cada escalón y termino en el suelo una vez más. Losetas sucias, rotas, parcheadas de chicles y de losetas nuevas que ocuparon el hueco de las demasiado viejas como un agrio aviso de que a las demás tampoco les quedaba mucho.
En la calle todo seguía igual. El ronroneo de los motores dejándose llevar por el suave cemento hacia peatones de prisa, maletín y sombrero que cruzaban a campo'través la ciudad. El pico y la pala se juntaban con recién llegados como excavadoras y hormigoneras y poco a poco van quitando el último vestigio de que alguna vez existieron los árboles en Granada.
Termino por llegar, tras pasar por callejuelas acojedóramente inóspitas, para acabar en el instituto dónde me propongo hacerme un porvenir o al menos, hacer como que lo hago. Paso clases enteras embelesado con el abrazo de la brisa a los cristales. Oigo el crujir de tizas, el destilar de bolígrafos y el sopor de las palabras de algunos de mis mentores.
Sonrío, río o simplemente estoy entre amigos y compañeros, caras que ya me van sonando y otras que he conseguido grabar en el corazón.
Terminamos con el chillar del timbre y el palizar de la campana y yo añado a mi lista de cosas pendientes, muchas cosas más. La tarde se me consume espontáneamente rápido como si ahora, el mismo sol que me levanta cada mañana tuviera miedo de verme en libertad.
Le veo esconderse cada día, y con él, el nacimiento de otra noche fría que me hace esconder el calor bajo la cama. Me pongo el pijama y durante un momento... no oigo nada.
Lástima que solo sea un momento.
domingo, 4 de enero de 2009
Desconocido
Lo que me escondía, era amor.
Un jueves
Me tengo que esconder de él entre sabanas que me tapan de la luz por la mañana. Mi cuerpo está adormilado, pero se matiene fuerte, activo, al contrario que mi mente que tiende a ser un gran borrón en una pizarra. Cada noche intento deshacer ese borrón y hacer cuenta nueva, pero lo que hago no consigo llamarlo dormir. Nunca dormido ni despierto, es algo intermedio.
Ya ni sueño, mis deseos se mezclan con mis miedos y de ahí surgen ellos. Pasan por mi mente como ladrones de ideas, que las cambian por algo que aún no tiene nombre... Ni sueños ni pesadillas, son algo intermedio.
Y mientras, me van susurrando cosas como una leve melodía en la que si pones demasiado el oído, no entiendes nada. Mi cerebro linea, como una fina raya que sólo se viera afectada por esa melodía que a duras penas entiendo. Pero al cabo de un rato, alguién me desenchufa y me despierto. Las sabanas me afixian, pero no llegan a calentarme, aunque tampoco me dan frío. No estan ni frías ni calientes, es algo intermedio.
Entonces te echo de menos, me levanto de la cama y me enfrento a un nuevo día, espejo del anterior, que a su vez también lo era del otro... es como si los meses estuvieran formando un rayo de la muerte de Arquímedes y me estuvieran apuntando a la cabeza con él. Hay veces en que uno simplemente quiere respirar y le meten la cabeza debajo de agua. Y quién esta bajo ella, sintiendola presionar el cuerpo y atrofiar la mente, no está ni vivo ni muerto.
Es algo intermedio.
martes, 30 de diciembre de 2008
Un Poeta
Conversaciones con el Diablo
Callejones Oscuros
sábado, 20 de diciembre de 2008
Inmortal
lunes, 15 de diciembre de 2008
El Enterrador
sábado, 13 de diciembre de 2008
Un lugar más feliz
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Hoy el día llora
lunes, 8 de diciembre de 2008
Espérame
lunes, 1 de diciembre de 2008
Huyendo del mundo
Y de repente, mi mente se pone a hacer lo típico de todos los días, sin siquiera mirar el calendario. Aún no me he dado cuenta, aún sigo narcotizado por los tragos de ayer. Hasta que, mientras hago como que estudio, levanto la cabeza del libro y miro el calendario maltrecho pegado en la pared…
Sábado, 29 de Noviembre del 2008. Lo tenía marcado y remarcado desde principio de mes. Ya había llegado, y con él, los recuerdos recortados del día de ayer. Sólo recordaba lo que le prometí. Sólo recordaba que me dormí para que el tiempo pasara más pronto.
Y tan pronto como este pasó, yo empecé a sonreír.
Me fui del calor vacío de mi hogar a por un Sol moribundo que cazar. Pero mientras el reloj daba vueltas, este se me iba escapando y ayudado por las nubes, no pude si no dejarle esconderse una vez más.
Y poco a poco, el frío me iba menguando. Mis manos apenas respondían y el viento, orgulloso, me tentaba para hacerme temblar. Pero lo que no sabía es que yo temblaba de ilusión, y aunque mis manos estuvieran frías, mi corazón se mantenía caliente.
Hasta que apareció por una esquina, tal y como había soñado. Pero observo que está hablando por el móvil. Al principió no me preocupé, podía esperar un poquito más, pero al observar quién estaba al otro lado del teléfono, la cosa cambió. El muchacho de la que ahora era mi muchacha exigía hablar conmigo. Qué remedio…
No hay nada como una buena amenaza para entrar en calor.
La conversación (si es que se le puede llamar así) terminó pronto. Y tan pronto como acabó, la cogí del brazo y nos fuimos por las calles más escondidas de la ciudad. Huyendo de la gente, huyendo de las luces, huyendo del mundo…
Sólo nosotros dos, antetodo y sobretodo.
Maneras de Vivir
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Tocados por el Diablo
Caminando hacia un corazón
domingo, 23 de noviembre de 2008
Cuestión de Prioridades
sábado, 22 de noviembre de 2008
Espiritu Noble
viernes, 21 de noviembre de 2008
La misma herida, el mismo dolor
sábado, 15 de noviembre de 2008
Fechas que no se olvidan
Olas sin viento

Un puñadito de buena voluntad
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Mis últimos versos contigo
martes, 4 de noviembre de 2008
El Médico Prodigioso
lunes, 3 de noviembre de 2008
Condenado a ser feliz
domingo, 26 de octubre de 2008
Insensibles
Tejedora de sueños
lunes, 20 de octubre de 2008
La verdad mata
sábado, 18 de octubre de 2008
Entre Sabanas
martes, 14 de octubre de 2008
Amor de Poeta

lunes, 6 de octubre de 2008
Cuando la esperanza arde
Olvidar las penas con garrafas para que luego vuelvan vestidas con palabras.
No quiero.
Que se marchen todos, que sólo se queden los que nunca me hicieron daño, los que nunca me juzgaron, se rieron de mi o me hicieron escribir mil y un versos para poder seguir adelante. Que se callen, nunca les pedí que hablaran, hacian su voluntad y a mi no me importaba, pero quiebran mis alientos de esperanza con risas malditas que me matan. Me van matando por dentro, pudriendome de negro, de rencor, de ira, de miedo a que nunca pueda ver una sonrisa en el espejo desdentado del lavabo.
No quiero.
Seguir fingiendo que los quiero, que ese afecto que alguna vez me mostraron aún lo siento caliente dentro de mi. Ellos olvidaron, pero yo sigo recordando que fueron, sin querer ver que han cambiado. Esas personas murieron, igual que lo hice yo hará tiempo. Ahora somos desconocidos con los mismos rostros algo mas viejos. Pero ellos aprendieron, a adaptarse a un mundo que entre todos hicieron.
Maldito mundo de mentiras, de agonias con sabores, colores y suspiros. Endulzamos la vida con una sonrisa maquillada en un rostro que solamente quiere palabras. Unas que me hagan sentir bien, dichas en la boca de alguien. Pero yo no tengo a nadie que me pueda dar esas palabras, asi que las escribo con la unica esperanza de que alguna vez, alguien las diga. No a mi, si no a la persona que crean correcta, porque así al menos sé que un pedazito de mi seguira vivo dentro de ellos.
El resto, se ha quemado entre sonrisas falsas, chupitos y desgracias.
martes, 23 de septiembre de 2008
No te miento
No hay nada que escribir, por que todo lo que tengo que decirte, te lo quiero decir cara a cara. Nada de cartas, nada de palabras, nada de caritas sonrientes cuando no sepa que decir.
Tiempo al tiempo y las palabras... que se las llevé el viento.
Yo tán solo quiero demostrarte que no te miento. Quiero enseñarte que esos ojos pueden deslumbrar a todo aquel que se pose a mirarlos. Que cuando tus labios se quedan callados, ellos me miran y me hacen sentir algo.
Algo que hacía mucho que no sentía, que había olvidado mientras miraba con la vista perdida en todos mis recuerdos profanos. Sueños en los que la Luna no se vestia, y una leve brisa nos transportaba por la lejania hacia todos esos lugares que soñamos.
Ojalá fueras un hada y pudieras volar...
domingo, 21 de septiembre de 2008
Una brisa distinta
Todo por lo que he estado luchando durante todo este año, se acaba dentro de unas horas. Se acabaron las noches con luna. Se acabaron las tardes en las que el Sol vagueaba para desfilar por el horizonte. Se acabaron los amores... a media jornada.
Una brisa distinta acompaña al viento. El tiempo cambia su estilo. Ahora es mas oscuro, mas intranquilo. El cielo azul se desvanece por nubes que parecen tener mal día, nos miran y nos empiezan a gritar.
Y yo, ahí tirado mirandolas, es cuando sé que ya me tengo que poner en marcha. Que me toca de nuevo empezar, ponerme de nuevo a currar. Nada es eterno, nisiquiera el cielo. Sé que algun día se romperá y entonces aparecerá ese Dios que nadie a visto. Y entonces, saldaremos cuentas.
Pero hasta entonces, sigo un camino. Uno que digo hacer mio. Al principio me llevaban, luego fui gateando, andando... Durante un tiempo estuve corriendo y por eso no sabia muy bien a donde iba. No me paraba en saludar a la gente que andaba conmigo. Los adelantaba, me creia mas listo. Era el mejor, el mas rápido.
Hasta que llegó el resbalón.
El suelo estaba blando por la lluvia, o a lo mejor es que ya había aprendido a caer. Me levantaba, abrazado por el barro, con el corazón palpitando y la respiración alborotada... Me volvía a caer a cada pocos pasos, no podía seguir andando. Me faltaba el aliento, las ganas, el empeño de seguir adelante pasara lo que pasase.
Entonces surgió de la nada, entre la tromba de agua que me golpeaba constantemente. Su pelo estaba empapado, su vestido manchado, pero su rostro se mantenía con esa sonrisa imperturbable.
Me levanto con manos frágiles. Mi cuerpo apenas ya me pesaba, y aunque mi corazón seguía palpitando al ritmo de la lluvia, pude alzar la vista y ver que sonreía. Su sonrisa me dió fuerzas.
Sus labios... esperanza.

jueves, 18 de septiembre de 2008
Conversaciones con el Diablo
-Si sólo hay dos caminos, haremos uno más. Vivir de verdad no consiste en hacer todo lo que quieras, si no en hacerlo aunque todos te digan que no por que crees que es lo correcto,y si fallas admitir que has fallado, pero teniendo siempre presente que lo volverás a intentar.
martes, 16 de septiembre de 2008
Hijos de la Guerra
La tierra ya está consumida, los arboles muertos y el cielo marchito. Antes era tan azul, tan... bonito.
Pero con el tiempo, uno aprende a que si nace en una guerra, su destino es acabar en ella.
Nací cuando la guerra entre Brujos y los Hombres de Dios apenas había empezado. Yo estaba allí cuando ví como Astaeredon sucumbía ante huesos animados en una burla a la cordura. Se oía el chocar de espadas amigas entre sí, de escudos con los mismos emblemas. Los mismos muertos que habian jurado proteger la ciudad, se levantaban para destruirla.
Fue una carnicería. Los pocos supervivientes fueron un grupo de niños lo suficientemente hábil para no perderse por las catacumbas de la ciudad. Entre ellos, me encontraba yo, junto con mi hermano pequeño. Todo el resto de mi familia... quedó atrás.
Y fue pasando el tiempo al cobijo del Bosque de los Dioses, el único lugar dónde las fuerzas de los Brujos habían fallado. Había algo mágico en aquel lugar, algo que nos impulsaba a mantenernos firmes, a seguir luchando... El día que nos despedimos de él, dejamos de partir como los niños de Astaeredon.
Ahora eramos lo que siempre fuimos, los Hijos de la Guerra.
Y como tales, partimos a su encuentro. Durante el camino perdimos a muchos. Caían con honor, luchando y dando su vida por una ilusión... pero morían de todos modos, fueran buenos amigos, caras conocidas o el último de nuestros familiares. Todos sabíamos que ibamos a morir. Era la guerra, nadie dijo que fuera bonita. Nadie dijo directamente nada.
Pero ahora que soy el último de todos, el que estaba destinado a estar allí, el calor de mis amigos, mi gente, mi tierra ya se había desvanecido entre las corruptas tierras brujas.
Estaba allí de pie, delante de su Trono, mientras veía como sus secuaces hacían su trabajo. Una sonrisa surcaba su chupado rostro mientras con una mano se mecia la barba. Dió unos pasos ante mi y todos sus lacayos se separaron, entendiendo que su señor quería admirar a su presa momentos antes de darle el golpe final.
Estaba acabado. Durante un momento, me sentí acabado, hasta que, por encima del dolor, la rabia y el odio que sentia por dentro, noté que todavia empuñaba mi lanza. La Lanza del Atardecer, el único recuerdo de mi padre, que tuve que cojer yo mismo de las murallas donde fue colgado. Al sentirla, sentir que apesar de todo, aún se mantenia firme, rigida, afilada... supe lo que tenía que hacer.
Me levanté ante los ojos del nigromante. Me puse enfrente suya, mientras este me miraba con curiosidad. Le mantuve la mirada mientras vociferaba conjuros extraños. Le miraba aún cuando la mismísima Muerte abrió las puertas del infierno para ir a darme caza, y cuando en gritos de agonia, esta se avalanzó contra mi.
Le miraba aún cuando ambos estabamos tirados en el suelo, sangrantes de odio, y le habría seguido mirando durante toda la eternidad. Nunca olvidaría esos ojos de miedos al ver que lo que debía ser ya un muerto, le había atravesado el pecho.
La guerra acaba cuando el hijo entierra al padre, aunque aveces para ello, necesite su propia vida.
domingo, 14 de septiembre de 2008
A nadie le Importa
jueves, 11 de septiembre de 2008
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Ya nadie recuerda
La gente lo entiende como una especie de diario secreto, una manera de expresarme o simplemente que me aburro mucho. Pero a algunos les entretengo, me dicen que tengo algo de talento, que mi mundo es interesante, y ahí es donde se equivocan.
Lo que escribo no son mis historias, son las de todos los demás. Gente que ya nadie recuerda, que nunca intentaron marcar. Intentaron vivir, sentir y luchar cuando hizo falta. Hicieron todo eso que yo, sólo puedo escribir.
Este lugar fue construido para recordar al mundo entero que existe gente así, aunque ahora ya solo sean lineas en un papel.
lunes, 8 de septiembre de 2008
Sigue Brillando
Corro la cortina de tela hacia un lado, para que la luz me entre. No hay luna, no hay estrellas.
Una noche como otra cualquiera.
Esto es lo último que escribiré hasta que volvamos a vernos. Sé que no entiendes ahora el porqué, yo tampoco lo entiendo. Tiempo al tiempo y lo demás, son sólo recuerdos.
Recuerdos que no sé si deben estar ahí. Todo ha ido demasiado rápido y ahora que el suelo helado cruje, no sé pa'que coño me pregunto el porqué. Lo veía venir, lo intuía, pero no quería.
No quería verte envuelta en esto, en lo que ahora está sucendiendo. Guarda tus preguntas, la copa está vacía, el hielo derretido y mi tiempo consumido.
Sigue brillando...
viernes, 5 de septiembre de 2008
La Sala de las Mentiras
-Largo, aqui no teneis nada que proteger.- dije con voz retumbante a los dos guardias que custodiaban la puerta de roble. Por un momento se lo dudaron, pero bastó una mirada a la envainada hoja de plata para que retrocedieran un par de pasos y empezaran a sudar.
Las macizas puertas chocaron contra las paredes de la sala. El crujir de la madera retumbó en la habitación al compas de mis pisadas.
La sala del Rey, que era conocida por el pueblo llano como La Sala de las Mentiras, había perdido el esplendoroso lustre de sus principios. Los grandes ventanales yacían tapados por espesas cortinas rojas bañadas por el polvo. El mármol había perdido el brillo por las multiples pisadas durante tanto tiempo y el mismo tiempo fue el que había oxidado el trono donde él se sentaba.
No alzó la vista, apenas se movió al percatarse de mi presencia. Permaneció en la oscuridad del trono, serio, sin apenas inmutarse de lo que decia o dejaba de decir. Poco a poco, mi voz iba palideciendo de fuerza. Al final, solo quedaban los gritos de fondo del que pronto dejaria de ser nuestro pueblo.
-Los dejarás morir...-susurré sin apenas mover los labios.
-El pueblo vivirá
-Tu verdadero pueblo está muriendo en esas murallas.
-El futuro de mi pueblo está a salvo en ellas.
-La esencia de él morirá. No te escudes en las mujeres y los niños, la sangre que riega ahora los campos solo hará que crezca la semilla del rencor. No te lo agradecerán, no lo entenderán, solo te odiarán hasta que entre ellos surja un nuevo lider, alguién con el valor para pagar por lo que hoy estás haciendo.
-Sí, pero el pueblo... vivirá.
La Libertad
Igual que el sexo.
La persona sabia es la que es capaz de disfrutar de ella cuando simplemente se tiene. La libertad a veces consiste en viajar, pero la mayoría de las veces se consigue desde el sillón de tu casa, simplemente exigiendo que se te respete. Este mundo nos ofrece tantas oportunidades de ser libre como de privarnos de esa libertad sin darnos cuenta.
Sé más listo y más rápido que ellos, my friend.
Rodrigo
jueves, 4 de septiembre de 2008
Sigo aquí
siempre la interrogación
no respondas que si... por que si
Y qué, que podrías tu decir
si yo no te voy a oir
no me entiendes
y nunca seré lo que esperas... de mi
Jamás ya me vas a conocer
niño y hombre puedo ser
no me uses y apartes de ti
Viví como alguién aprendió
lo que nadie le enseñó
no me entienden, no estoy ... ¡aqui!
Yo solo quiero ser real
y sentir el mundo igual que los otros
y seguir, siempre así
¿Por qué yo tendría que cambiar?
Nadie más lo va a intentar
Y no entienden... que sigo aqui
Tú ves lo que ellos nunca ven
te daria el cien por cien
me conoces y ya, no hay temor
Yo, mostraría lo que soy
si tu vienes dónde voy
no me alcanzan
si eres mi amigo mejor
Que sabrán del mal y el bien
yo no soy lo que ves
todo un mundo durmiendo
y yo sigo soñando... ¿por qué?
Sus palabras susurran mentiras
que nunca creeré,
estoy solo... y sigo aquí
El Planeta del Tesoro
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Una copa sin vino
jueves, 28 de agosto de 2008
¿Sufrimiento?
Por que el tiempo es un gran desierto de arena, y la vida de una persona es la caricia del viento en los bastos montículos. Pasa rápido, algunas sin pena ni gloria, otras más suavemente que el resto y el mismo resto pasa sin más.
Y luego está aquella ligera brisa que roza tu mejilla y libera tu pelo por un instante para poder encarcelarse en tus recuerdos, para esperar por siempre a que le liberes, para volver a sentir como esbozas una sonrisa... sin sufrimiento.
lunes, 25 de agosto de 2008
viernes, 22 de agosto de 2008
Viene, se acerca
martes, 19 de agosto de 2008
Singular
-O mejor dicho, piensa.
-Bueno, es lo mismo practicamente. Por eso me gusta tu "nueva forma de ser"... por que ahi poca gente así.


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