Siempre acabo encontrando otra pared donde empotrarme o cualquier zorra que tirarme y llorar por los arañazos. Quizás me busque un trabajo que consiga que deje mis vicios sanos y seguramente hasta eso me hará joder otra vez una temporada de salidas.
Así aprenderé a beber sólo y a tirar el ron por los muertos. O los que están vivos, pero no van a aparecer ni aún pegandoles un tiro entre las piernas. Empezaré buscar en tiendas algo que supere los 100º para ver si me evaporo y salgo volando.
Me puedo hacer genio de lámpara.
O humo de Perdidos.
O gas butano que explote con el primer contacto humano...
