martes, 18 de agosto de 2020

Chispazo

 Midiendo la soga
de la horca de mi bolsillo
aprieta el miedo de romper hueso
que las peores heridas son las del exceso
y volver a vernos
solos
a las cinco de la tarde
con el cazo vacío
y el gas butano
silencioso,
esperando a encerrarnos
y encendernos
el último cigarrillo.

Las siete puertas

Tiene siete puertas
la caja de mi mollera...

A veces me pregunto
cuántos puñales tienen que sujetar
el dolor hambriento de las cabezas para
despertarse y descubrirse
en la cínica charca de los pájaros de humo.

A mí me hicieron falta siete.
Ahora siete puertas se me abren.

Tendré, que sonreir
las malas cosas crecen,
las buenas cosas pasan
y no paro de reírme...

(Escuchando a Migue Benitez)