miércoles, 8 de diciembre de 2010

Negando la cordura


Y si cesaran las voces en mi cabeza y por un momento encontrara el silencio... gritaría para romperlo. Cogería una soga mientras ahoga mi sangre en vena, ataría mis cadenas y volaría entre la multitud como un muñeco inerte, que grita y siente, pero que está a un palmo por encima del suelo, luchando entre el cielo y el infierno.


1 comentario:

Belén dijo...

parece que la temporada de silencio ha merecido la pena no?